La niña de 11 años que se suicidó en Puerto Reconquista había sido violada

Jésica Noemí Z., de tan solo 11 años, en la tarde del domingo regresó de participar en la celebración del Día del Niño en Puerto Reconquista, tomó el cinto de su guardapolvo escolar y se ahorcó, en el interior de su casa.

El hecho causó angustia y conmoción en la comunidad norteña en un nivel pocas veces visto. La corta edad de la inocente y la sospecha de que algún motivo oculto la llevó al cuadro de angustia y desesperación, que finalmente la indujo a tomar la drástica decisión de terminar con su vida, sacudieron a Reconquista y su zona.

Cómo una niña de 11 años puede suicidarse sin que nadie haya hecho algo para impedirlo, para ayudarla, para salvarla,. La verdad es esa: ni el Estado ni ninguna entidad u organización social llegaron a tiempo. Ni siquiera lo advirtieron.

Jésica vivía con su familia en el barrio del arenal de la zona portuaria de Reconquista, un barrio de extremas carencias. El día de su muerte, había vuelto del festejo por su día y su madre la mandó a bañarse; pero ante su tardanza, uno de sus 7 hermanos con los que convivía en la misma precaria vivienda ingresó a ver qué pasaba y se encontró con lo peor.

La halló ahorcada, con el cintillo del delantal con el que asistía a la escuela. Según describió la policía, los mismos hermanos la bajaron y la acostaron sobre una mesa. Y avisaron a policía.

Calvario

De allí en más, en las horas por venir, el fiscal a cargo de la causa caratulada en principio como suicidio comenzó una serie de pesquisas y averiguaciones que dieron un vuelco en la investigación.

Es que luego de la autopsia pudo confirmarse que la menor fallecida era víctima de abusos desde largo tiempo. Y la sospecha primera de que su suicidio habría sobrevenido como consecuencia del calvario que vivía cobró visos de grave realidad.

Según pudo de saberse de fuentes confiables de la Fiscalía IV, son vecinos de la casa donde residía los apuntados como probables responsables de los abusos. Al parecer, era vox pópuli en el barrio que la madre consentía que vaya a casa de terceros que luego recompensaban ese “favor” con dinero.

Por ahora no hay detenidos, pero en los próximos días esa circunstancia podría variar puesto que luego del examen post mortem forense existen pruebas de peso para reclamar la detención de por lo menos uno de los sospechados.

Fuente: InfoVera

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